sábado, 19 de abril de 2008

EL NACIMIENTO DE LA PUBLICIDAD COMERCIAL Y LA APARICIÓN DE LAS PRIMERAS AGENCIAS PUBLICITARIAS EN EUROPA

¡Hola a tod@s!
Como lo prometido es deuda, voy a continuar con mi recorrido Histórico-publicitario. Disfrutadlo...

Podríamos afirmar que el desarrollo de la publicidad comercial es una consecuencia indirecta de la Revolución Industrial. A lo largo del siglo XIX, esta actividad encontró las circunstancias adecuadas para consolidarse como actividad profesional: la aparición de las marcas y de nuevos soportes servirían como trampolín definitivo de la comunicación comercial.

En primer lugar, la prensa diaria y publicidad desarrollaron, una relación simbiótica imprescindible para la existencia y el desarrollo de ambas. Los periódicos ofrecieron a la actividad publicitaria un medio un medio para llegar a su público, y la publicidad ofreció a la prensa un ingreso económico que le permitía hacer frente a los costes en tecnología necesarios para la publicación de un periódico.

Un tipo de producto muy popular en los anuncios de esos años va a ser el de los medicamentos milagrosos o medicinas patentadas, origen de algunas marcas tan conocidas como Coca-Cola, originalmente vendida como “El tónico cerebral del doctor Pemberton”, y Pepsi-Cola, supuesto remedio para la úlcera péptica.

El segundo medio publicitario más importante de este siglo fue el cartel:
-La tecnología litográfica permitió amplias tiradas de carteles en formatos grandes y en vistosos colores.
- Grandes artistas, atraídos por el nuevo medio expresivo o por el dinero de la publicidad, utilizaron este soporte para plasmar su arte.
- La libertad creativa del cartel, que permitía incluir ilustraciones.
- Porque en una sociedad casi analfabeta facilitaban el acceso a la información: había la costumbre de que quien sabía leer lo hiciese para todo el que se aglutinaba alrededor del cartel.

En Inglaterra, a finales de 1830, había ya un problema de saturación de carteles en las paredes. Como consecuencia, la Policía Metropolitana de Londres prohibió, en 1839, fijarlos en las propiedades privadas. Para subsanar el problema, se buscaron numerosas alternativas: colocar los carteles en un palo, a modo de estandartes, o la invención del hombre-sandwich (un hombre con carteles fijados sobre el pecho y la espalda).
Por otra parte, la publicidad oral también sobrevivía a la industrialización: en las zonas apartadas, donde no habían llegado los impresores ni circulaban los periódicos, voceros y charlatanes eran los más socorridos.

Es en esta época y en este país cuando empiezan a aparecer los primeros agentes de publicidad, que posteriormente se expandirían al resto del mundo. Los anunciantes, a partir de ahora, necesitarían a alguien que se encargarse de las gestiones y incluso que adelantase el pago ya que el tema del cobro por publicidad se había tornado algo delicado. Es así como nacen los primeros agentes publicidad, además los periódicos estaban dispuestos a pagarles una comisión si les aseguraban el cobro de los espacio.
Además, los agentes también realizaban la tarea de proporcionar información y actuar como fuentes de noticias a los periódicos rurales.

James White puede considerarse el padre de la publicidad inglesa: proporcionaba toda clase de servicios como noticias, venta de periódicos, impresión, etc.; es decir que la agencia de White no se dedica todavía en exclusiva al negocio publicitario. A lo largo del S. XIX irán surgiendo en Inglaterra agencias de publicidad que se dedicarán exclusivamente a esta actividad.
En Francia, se considera a la agencia “Havas” (creada por Charles Louis Havas) como el origen de las agencias de información y de publicidad.